En el campo de la enseñanza de arte y diseño, la progresiva masificación de la Inteligencia Artificial Generativa despierta posiciones antagónicas y debates pendulares entre la fascinación acrítica y la resistencia defensiva. Por un lado, la espectacularidad visual y la velocidad de renderizado de los modelos generativos parecen ofrecer una panacea a la resolución de tareas académicas; por el otro, el temor al plagio sintético, a la homogeneización estilística y a la pérdida del posicionamiento autoral generan previsibles resistencias a la hora de integrar a las IAG a la currícula universitaria. Si bien estos debates observan puntos de crítica sumamente atendibles, consideramos que estas herramientas ya forman parte irreversible de las prácticas artísticas, proyectuales y culturales del siglo XXI. Ante este escenario, la cátedra Taller Básico de Escenografía I-II de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) asume que su respuesta educativa no reduce el debate a la prohibición punitiva ni a la adopción acrítica de estas tecnologías. Mas bien se apela a un equilibrio entre lo digital-analógico, construyendo propuestas de enseñanza con sentido pedagógico (Chan Núñez, 2024), donde la tecnología actúe como potencial expansión del campo creativo y no como un sustituto del pensamiento crítico humano. Asimismo, se considera que la transparencia y trazabilidad de los procesos generados con IAG son fundamentales para desarrollar competencias éticas y responsables de su uso. El rediseño que se presenta a continuación busca transformar un trabajo práctico bimestral-enfocado en el diseño de una escenografía para un set audiovisual de espectáculos-en una experiencia de aprendizaje antifrágil.