Leland de la Durantaye en Giorgio Agamben: A critical introduction ha señalado el olvido de la obra temprana de Agamben. Por ello, ha buscado llenar este vacío a partir de la siguiente tesis: el núcleo del pensamiento de Agamben se encuentra en el concepto aristotélico de potencia, especialmente en tanto potencia de no. Esta idea apunta hacia una cuestión fundamental, esto es, hacia la pregunta por la definición de la esencia humana. Dado el caso de un carpintero que deja de actualizar su oficio, afirmaríamos que él continúa siendo humano, por lo tanto, emergen las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que define la persistencia de su humanidad incluso en la ausencia de acto? ¿Existe acaso una tarea específica que defina a la humanidad? La respuesta de Agamben, subraya de la Durantaye, sería completamente negativa, esto es, consistiría en una afirmación radical de la potencia de no en tanto que desobra (inoperosità): la humanidad no tiene una tarea milenaria o mesiánica que cumplir, a saber, el ser humano no tiene esencia alguna que lo determine a actuar.