Este escrito se plantea, en primer lugar, ensayar una respuesta a la pregunta por la relación de la narratividad con la realidad histórica, según las variables de la experiencia, en el modo en que es teorizada por la fenomenología comunitarista de David Carr (1986; 2015), y del discurso, en el modo tratado por el narrativismo de Hayden White (1992a; 1992b, 2003). Más específicamente, la discusión sobre la "continuidad", por ende, la relación de la estructura narrativa clásica de principio-medio-fin en la constitución de la experiencia y el discurso históricos, y de esta no como una estructura aleatoria y fija, sino con un carácter dinámico determinado por un significado formalizado retóricamente. En pocas palabras: si la narración forma parte de la realidad; si la narración es parte de la experiencia y/o el discurso; y, si esto es así, cuáles son los factores determinantes de las particularidades narrativas en cada esfera. En segundo lugar, como derivación del proceso de la primera parte, creo también que se responde en qué medida la narración supone un modo deseable para la historiografía de abordar la realidad histórica según diversos criterios, respectivamente, cognitivos, éticos o estéticos. Esta última resolución, contribuye además a una clarificación de las relaciones ontológicas particulares que poseen las distintas metodologías utilizadas por la historiografía como fines distinguibles en el nivel del escrito histórico, y a clarificar también, por tanto, los términos de la discusión en la filosofía de la historia.