Este trabajo aborda la alianza de China con los sucesivos gobiernos centrales de Pakistán en el marco de las disputas que éstos tienen con ciertos actores regionales y que generan violencia. Se estudia el problema de la injerencia del poder central en el Baluchistán, especialmente en el caso de la construcción de un puerto y la resistencia que genera.
Se ha realizado la investigación en base a documentos oficiales, investigaciones académicas y bases de datos. Se ha intentado balancear las fuentes de la información ya que muchos centros o medios están fuertemente influidos por intereses parciales.
Para el marco teórico se parte de un enfoque en el que los problemas regionales son previos y se mantienen o profundizan en el Estado poscolonial como continuidad del dominio colonial. Se trata de la confluencia de una elite dominante, en este caso británica y la elite local, en este caso, punjabí. Desde las independencias, en este país con la partición, los nuevos gobiernos intentaron la construcción de la nacionalidad, incluso mediante la absorción de opositores regionales y desmovilizando la parte relegada del movimiento nacionalista y a la elite regional no integrada –los baluches son un ejemplo- aunque sin lograr la estabilidad deseada (Holsty, 1998).
Este proceso general estuvo atravesado por diversos intentos de unificación, pacificación, de la mano del desarrollo de posguerra, ya sea en alianza con occidente o con el bloque socialista –Pakistán lo vive en su propio territorio con gran intensidad- pero los resultados fueron limitados y regionalmente asimétricos.