En momentos de bajo crecimiento, las autoridades a cargo de la política económica suelen verse tentadas de depreciar la moneda nacional para mejorar la competitividad de sus exportaciones. En otras ocasiones, las crisis pueden gatillar depreciaciones bruscas y los optimistas se consuelan con un esperado aumento de las exportaciones. Sin embargo, la evidencia muestra que las exportaciones responden lentamente en estos episodios.
Una posible explicación para este fenómeno es que las firmas exportadoras dependen de manera importante del crédito y suelen contraer deuda en moneda extranjera. Al producirse una devaluación, la deuda se vuelve más costosa en moneda doméstica ("efectos de hoja de balance”), lo que disminuye el acceso al crédito de las firmas. Este mecanismo contrarresta, en parte, el efecto positivo de las devaluaciones en los beneficios de los exportadores. En un trabajo de investigación recien1 te , desarrollamos un modelo económico consistente con este mecanismo para estudiar en qué medida las restricciones de crédito que enfrentan las firmas condicionan y determinan la respuesta de las exportaciones agregadas en episodios de grandes devaluaciones.
En el mencionado trabajo mostramos que la devaluación reduce el acceso al crédito de las firmas, afectando negativamente su inversión y ventas totales.
Sin embargo, encontramos que estos canales explican sólo una modesta fracción del aumento gradual de las exportaciones agregadas. La razón es que las firmas que exportan una baja proporción de sus ventas totales pueden aumentar sus exportaciones reasignando recursos y ventas desde el mercado doméstico, aun cuando no puedan incrementar su capacidad productiva debido a las restricciones crediticias.