La hidrovía del río Paraná tiene una enorme importancia para el funcionamiento de la economía argentina actual, al ser desde mediados de la década del 90 una vía central de salida de las exportaciones del sector agropecuario. Su acondicionamiento y puesta en marcha provocó grandes ganancias en eficiencia, actuando como un importante catalizador para el sector agroexportador. Por ejemplo, en el año 2015, el 80% de los productos oleaginosos (soja y girasol), cerca del 70% de las exportaciones de granos, y el 95% de las exportaciones del sector aceitero (principalmente aceites de soja, de girasol y de maíz) salieron por la hidrovía.