La mayor parte de los distritos mineros de Argentina se hallan ubicados en regiones áridas y/o semiáridas, especialmente los de materiales metalíferos y salmueras de interés económico, por lo cual surge como implícita la escasez de recursos hídricos para las distintas aplicaciones. Una rápida revisión de localización geográfica de los yacimientos más importantes, permite situar a la mayoría de los metalíferos en Patagonia extrandina, región cordillerana y periandina cuyana y en la Puna, para el caso de salmueras portadoras de menas de valor económico, comarcas todas ellas de régimen hidroclimático deficitario. Esta característica resalta la importancia de las aguas subterráneas, tanto para la provisión destinada a las labores de explotación y procesos mineroindustriales como las destinatarias de posibles impactos negativos por contaminación, al resultar naturalmente más protegidas que las superficiales.