El hinojo es de origen mediterráneo, fue utilizado por los egipcios, griegos y romanos desde la antigüedad por sus propiedades medicinales como lo demuestran diversas expresiones escritas de Carlomagno, Plinio y Dioscórides. A pesar de usarse ya en la época greco-romana, su cultivo recién se habría iniciado en el siglo XVI. Se lo conoce también como "hierba santa” por sus múltiples acciones curativas como diurético, emenagogo y para diversos problemas de la vista.