El origen de la remolacha se encuentra en el continente europeo, en la región mediterránea y occidental. Si bien los humanos conocen la especie desde la prehistoria, fue usada como hortaliza desde hace relativamente poco tiempo. Se cree que proviene de la especie Beta vulgaris subsp. maritima. Ya en Grecia y el Imperio Romano se consumía la forma silvestre, principalmente las hojas en ensalada y las raíces como medicinales. Estas últimas eran largas, finas, blancas o rojas y dulces (Fundación de Desarrollo Agropecuario, 1995).