Biografía de un cimarrón Constanza Pucci (FaHCE, UNLP) se publica por primera vez en 1966. En esta obra testimonial, Esteban Montejo narra su historia de vida, la cual atraviesa diversos procesos históricos: la esclavitud, la cimarronería y el trabajo en el campo durante la colonización española en Cuba, y la posterior participación en la Guerra de Independencia. Miguel Barnet, un antropólogo cubano, es quien entrevista a Esteban Montejo para escribir el libro. Según él, este testimonio permite reconstruir histórica y antropológicamente a Cuba desde la perspectiva privilegiada de un actor legítimo (Moraña, 1997, pp.124-125). A partir de su relato experiencial, Esteban Montejo visibiliza la diversidad cultural y de costumbres que se condensan en los barracones del ingenio azucarero. El interés etnológico del relato contiene un gran caudal de información respecto a las costumbres, creencias, cosmovisiones y religiones de origen africano, y sobre las prácticas medicinales y culinarias de las diversas etnias que migraron de manera forzada a Cuba (Basile, 2024, p.37). Cabe preguntarse: ¿de qué manera la voz de Montejo se convierte en una voz autorizada? Los grupos subalternos detentan una posición socio-cultural y epistémica desautorizada por los sectores sociales e ideológicos dominantes (Beverley, 2002, p.10). Es por esto que el/la subalterno/a está circunscrito/a a la oralidad. En este sentido, Spivak sostiene que no es que el/la subalterno/a no tenga voz –no pueda hablar–, sino que no se lo/a oye (2003, p.361). En el género testimonial, la producción del discurso se da a partir del trabajo en conjunto de una voz letrada y una voz marginada (Achugar, 2002, p.63). El sujeto de enunciación jerarquizado es la voz "otra”. El/la intelectual cede su privilegio como enunciante a grupos subalternos, lo que genera un cambio de posición de estos en relación a las instituciones a través de las cuales se distribuye el valor y el poder (Yúdice, 2002, p.222). La intermediación de la voz letrada se realiza intentando preservar la voz del/la "otro/a”, interviniendo en paratextos como el prólogo, la introducción o notas a pie de página. Sin embargo, cabe destacar que la voz subalterna siempre está mediatizada en algún grado por quien transcribe el relato oral.