En este trabajo partimos de la consideración de la oposición entre optimismo y pesimismo tecnológico como una falsa disyuntiva y, frente al imaginario tecnoutópico y a las lecturas tecnodistópicas contemporáneas, proponemos retomar la tarea de pensar la técnica como horizonte ontológico y como proceso de individuación constitutivo de lo humano. A partir de los aportes de Bernard Stiegler, se examina la ambivalencia estructural de la técnica y, finalmente, se propone pensar una política de la tecnología orientada a reconfigurar críticamente el vínculo entre naturaleza, técnica y humanidad.