La filosofía judía, aunque en muchos casos borrada de la historia "oficial” de la filosofía, ha sido fundamental, en gran parte por su originalidad, para el desarrollo de las ideas que a lo largo de la historia fueron constituyendo los distintos aparatos teóricos que gestaron (y describieron) los grandes cambios de la humanidad. En esta ponencia presentaré la figura de Judah Moscato, Rabbi italiano, poeta y filósofo del siglo XVI como parte de esta historia, en quien la filosofía se presenta como ajustada a los parámetros occidentales de la época, pero, a la misma vez, genuinamente judía, y por eso, original. Aunque gran parte de su pensamiento se encuentra en sus sermones, publicados con el nombre de Nefuẓot Yehudah, como bien mencionó mi compañero, Moscato también escribió un comentario significativo a la reconocida obra de Yehuda haLevi, el Cuzari, al cual tituló Qol Yehuda. En el Cuzari, haLevi buscaba mostrar la superioridad del judaísmo frente a las otras cosmovisiones. Una de las muchas razones que haLevi desarrolla es la tesis de la lengua hebrea como superior a las otras, como lengua original, sagrada. Sin embargo, un siglo más tarde, Maimónides (y otros) fueron muy críticos con esta comprensión del hebreo, afirmando que posee el mismo origen y los mismos límites que todas las otras lenguas. Frente a eso, aunque varios siglos más tarde, Moscato comenta en el Qol Yehuda la intuición presente en el Cuzari, y, yendo a contracorriente también de muchos pensadores judíos de la época, re-enfatiza la primacía del hebreo por sobre otros lenguajes como lengua originaria, como origen metafísico de todo lo creado, acompañando al texto de haLevi con otros de la Midrash y de la Cábala rabínica.