Los hongos entomopatógenos resultan atractivos para el control de insectos plaga en la agricultura por no dejar residuos nocivos para el hombre y el medio ambiente y no generar fenómenos de resistencia en los insectos (Lacey et al., 2015). Los microesclerocios (ME) son propágulos fúngicos tolerantes a la desecación formados por agregados de hifas melanizadas de 200-600 μm de diámetro (Jackson y Jaronski, 2012).
Actualmente no se conoce la identidad ni el rol de las melaninas en ME de hongos entomopatógenos. El agregado en concentraciones subletales de inhibidores de la síntesis de melaninas en los medios de cultivo es una técnica ampliamente utilizada en la caracterización de estos pigmentos, y los resultados derivados de ese tipo de experimentos suelen ser suficientes para determinar la presencia y el tipo de melanina en las células estudiadas (Butler y Day, 1998).
Se cultivó el hongo entomopatógeno Metarhizium robertsii cepa ARSEF 2575 en medios líquidos en presencia y ausencia de triciclazole (inhibidor de melaninas tipo DHN) a distintas concentraciones. Se analizaron distintos parámetros del cultivo como pH, biomasa seca, concentración y tamaño de propágulos producidos, concentración de pigmentos, tolerancia al secado y a la temperatura, de acuerdo a Saparrat et al. (2009), Huarte-Bonnet et. al (2019), Babitskaya et al. (2000), y Paixao et. al (2021).