El texto reflexiona sobre la identidad y el estatus epistemológico de la Educación Física. A diferencia de las ciencias tradicionales que buscan definir un objeto de estudio autónomo, el autor plantea que la Educación Física no nace con un saber propio, sino con una misión normalizadora ligada a la escuela moderna. Dado que sus contenidos (el cuerpo, el movimiento, el juego, el deporte) son abordados por otras disciplinas, la búsqueda de una "episteme" o ciencia pura resulta un callejón sin salida. En su lugar, se propone concebir a la Educación Física como una tecnología —un saber hacer vinculado a prácticas y saberes transmitidos— que tiene el desafío fundamental de reflexionar críticamente sobre su propia función social y política.
(Resumen generado con asistencia de herramientas de inteligencia artificial (IA))