La segunda mitad del siglo XVIII constituye para hispanoamérica un período interesante y complejo. En el caso de Salta, los cambios políticos y económicos propiciados por el estado borbónico en el Río de la Plata y el crecimiento de la producción minera y de la población altoperuana resultaron trascendentes en la región. La elite salteña sufrió profundos cambios como consecuencia del ascenso social de los comerciantes peninsulares, de la expulsión de los jesuitas -que representó para algunos comerciantes y hacendados locales la pérdida de poder-, de las rebeliones altoperuanas que provocaron la bancarrota de aquellos comerciantes de Salta vinculados al reparto de mercancías y finalmente de la radicación de funcionarios y burócratas al ser elevada la ciudad a capital de Intendencia.
Pero no sólo la elite registró modificaciones. A lo largo del presente trabajo esperamos haber logrado demostrar la complejidad de la sociedad agraria de la jurisdicción de la ciudad de Salta en la segunda mitad del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. Para ello consideramos necesario estudiar la tenencia de la tierra y los tipos de unidades de producción así como las transferencias, gravámenes y características de la propiedad agraria. Analizar la composición étnica de la población rural y los sistemas de trabajo implementados al igual que la producción agraria y los mercados a los que estaba destinada permitió acercar precisiones de las cuales se carecían en la historiografía regional sobre este período.