El presente trabajo es un estudio de los límites dentro de los cuales cabe aplicar los principios de causalidad y teleología en la ciencia de la vida, y abrigamos la esperanza de que pueda constituir una contribución al conocimiento de uno de los capítulos de la Epistemología más descuidado por quienes cultivan el vasto campo del conocimiento científico. En efecto, no hemos encontrado hasta ahora ningún trabajo de importancia que trate en particular este arduo y complejo problema. Esta circunstancia nos ha obligado, para realizar un trabajo de conjunto, a investigar detalladamente cada una de las grandes teorías biológicas, tratando de encontrar sus nexos y diferencias —en lo que tienen de más substancial—, en procura de una unidad de oonceptos, que abarcando los diferentes aspectos del problema, nos permitan llegar a una síntesis coordinada y armónica del problema en sí. Nuestro punto de partida responde a la convicción que tenemos de que las diferentes teorías e hipótesis que habremos de analizar no están reñidas las unas con las otras, ni tienen preeminencia entre sí por razones históricas o doctrinarias, pues todas ellas pueden situarse en el mismo plano intelectual, tanto por su valor intrínseco como por lo que han significado y significan para el adelanto de la Biología, pero consideramos, no obstante, que cualquiera de ellas, interpretadas aisladamente, constituyen visiones unilaterales y fragmentarias de un mismo problema.