La obra de Ezequiel Martínez Estrada reune en su totalidad caracteres muy especiales; ante todo Martínez Estrada ensayó todos los géneros, desde los más tradicionales hasta los que su fuerte necesidad de expresión y compromiso le Impusieron. Esa aparente dispersión expresiva debe ser vista como la necesidad de diferenciar los distintos niveles que su mensaje fue adquiriendo a lo largo de su larga trayectoria literaria. Si un texto, si una obra son una unidad, no lo es menos la totalidad de obras de un autor por más variada que aparezca a primera vista. Hay que ver en la diversa obra de Martínez Estrada la variedad de géneros, temas e intereses como una unidad resultante de su rica y comprometida personalidad y no como un difuso y exterior intento de configurar su producción literaria.