La característica contemporánea de los pueblos, tanto desarrollados como subdesarrollados, está representada por una problemática general que se manifiesta a través de una profunda crisis socio-económica y de valores, cuyas consecuencias atribuimos a la incertidumbre que vive cada sociedad al experimentar diversos fenómenos que se suscitan debido a los vertiginosos cambios que protagonizan los avances de las ciencias y la tecnología en los distintos campos del saber. Esta problemática no puede encararse con soluciones del pasado, ni con soluciones transitorias del presente; es necesario afrontarla con decisiones que permiten preveer un futuro de acuerdo con lo que cada sociedad quiere ser. Tal perspectiva la han enfocado muchas sociedades a través del planeamiento pero con resultados no muy satisfactorios; no porque el planeamiento carezca de efectividad, sino porque en su mecanismo operativo como método e instrumento al servicio de la solución de problemas, no se le ha concebido con una dimensión tal, que enfoque lo que la sociedad quiere ser, pero en forma global, de conjunto, es decir con óptica de sistema. Nuestro estudio hará énfasis en la problemática de la educación. Por eso nos preguntamos, por qué razón, si los sistemas educativos han recurrido al planeamiento como método e instrumento para promover su desarrollo y solucionar sus problemas, en la actualidad se encuentran en crisis?.
Será que el planeamiento es inoperante o que no se le ha concebido con un enfoque tal que haga posible ver a la educación como un todo dentro de un contexto global o de sistema? Para hacer frente a esta problemática de los sistemas educativos planteamos la hipótesis siguiente: es factible el planeamiento del desarrollo del sistema educativo, pero si este es concebido, planeado y ejecutado con óptica de sistema; es decir, como conjunto, como un todo, siempre y cuando, por supuesto, que con igual concepción, exista un planeamiento del desarrollo general de la nación o de la región.