"Mens sana in corpore sano." - Así se expresaron los romanos al hablar de su imagen ideal del hombre.
Una buena educación debe ser siempre una educación integral, es decir: que toma en cuenta las dos partes esenciales del hombre: su cuerpo y su espíritu. Con una acentuación unilateral, o de la esfera espiritual o de la corporal, el hombre quedaría "mutilado".
A los padres corresponde el papel predominante en la educación, porque son ellos los que tienen el primer contacto con sus hijos y ponen los fundamentos de la educación.
Sin pretender pasar por alto otros factores importantes en la educación queremos analizar más la influencia directa e indirecta de los padres en sus hijos, sobre todo en su rendimiento escolar.