La siguiente tesis analiza la dinámica de la variabilidad genética en poblaciones de Bos taurus sujetas a diferentes presiones de selección, con el objetivo primordial de evaluar el impacto de la selección artificial y los sistemas de apareamiento en la reducción o mantenimiento del polimorfismo genético. El estudio se centra en la comparación de tres razas bovinas con historias de manejo contrastantes: la Holando Argentina (seleccionada para producción láctea), la Aberdeen Angus (seleccionada para producción de carne) y la Criolla Argentina (raza autóctona sin selección artificial dirigida). Para este fin, se emplearon metodologías de genética molecular, específicamente la amplificación de ADN mediante PCR y el análisis de polimorfismos de longitud de fragmentos de restricción (RFLP), sobre loci vinculados a la producción, como la κ-caseína, α s1 -caseína y Prolactina, además del locus multialélico BoLA-DRB3, perteneciente al Complejo Principal de Histocompatibilidad bovino.
Los resultados obtenidos permiten identificar estructuras poblacionales marcadamente diferentes entre las razas analizadas. En la raza Holando Argentina se observó una notable homogeneidad genética y ausencia de subdivisión poblacional, atribuida a las altas tasas de flujo génico facilitadas por el uso intensivo de la inseminación artificial. Por el contrario, la raza Criolla Argentina presentó una fuerte subdivisión y diferenciación entre sus subpoblaciones, producto del aislamiento geográfico y la acción de la deriva genética, comportándose de manera análoga a las poblaciones naturales. Respecto al locus BoLA-DRB3, el estudio destaca que la alta variabilidad encontrada en la raza Holando podría estar vinculada al mantenimiento de un "lastre genético" —variantes pobremente adaptadas que sobreviven gracias a los cuidados intensivos de la producción comercial—, mientras que en la raza Criolla la diversidad se mantiene por el aporte independiente de sus subpoblaciones adaptadas por selección natural. En conclusión, la tesis demuestra que las estrategias de mantenimiento de la variabilidad son cualitativamente distintas entre razas comerciales y autóctonas, proporcionando información esencial para el mejoramiento animal y la conservación de recursos genéticos.