La educación agraria, una modalidad más dentro del complejo entramado del sistema educativo, posee especificidades que le aportan identidad aunque también la exponen a numerosas dificultades que necesitan ser sorteadas para lograr los aprendizajes deseables. Obstáculos tales como herramientas e insumos insuficientes para una matrícula amplia, factores climáticos adversos que con frecuencia impiden las actividades al aire libre, una población estudiantil diversa que cuenta con alumnos que no llegan fácilmente a la escuela ya que viajan largas distancias, son sólo algunas de las dificultades habituales que deben superar las instituciones de formación agropecuaria. Las tecnologías de la información y la comunicación, dotadas de un potencial capaz de paliar y revertir muchas de las limitaciones mencionadas, pueden también ponerse al servicio de una enseñanza renovada, afín a los requerimientos actuales. Sobre esta convicción se basa una experiencia mediada por tecnologías digitales, llevada a cabo en la Escuela Agropecuaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, con el propósito de repetir la propuesta en escuelas agrarias de la provincia de Buenos Aires.