Las Convenciones de las Naciones Unidas sobre el Tráfico de Drogas, Crimen Organizado y Corrupción se quedan cortas a la hora de enfrentar fenómenos como el lavado de activos, la financiación del terrorismo y la financiación de la proliferación de armas de destrucción masiva, para el efecto se ha requerido de otros instrumentos, sin embargo, lo que muestra la evidencia es que se suma la sigla FPADM a las de LA/FT como si fuera la solución de la situación, lo cual dista mucho de lo que se espera la lucha contra el uso de armas químicas, biológicas y nucleares, sin perder de vista lo relativo a los bienes de uso dual.