El presente trabajo analiza el especismo como una ideología aprendida desde la infancia, haciendo principal énfasis en los procesos mediante los cuales es transmitida, como contextos familiares, educativos y culturales. Se examinan los mecanismos de socialización que naturalizan la jerarquía entre especies y la explotación animal, así como su vinculación con otras formas de discriminación. A partir de una revisión teórica y ejemplos concretos, se plantean estrategias para promover una educación antiespecista, con especial atención a la alimentación institucional, y las propuestas pedagógicas que refuerzan el especismo durante la formación de las primeras infancias.