El presente trabajo examina las operaciones de lectura y escritura en la obra de Jacques Derrida a partir de la hipótesis de que el «robo» en la literatura funciona como un equivalente a la «apropiación» en los discursos en general. El análisis aborda la singular concepción derridiana de la literatura como una institución paradójica que posee el derecho de «decirlo todo y de cualquier modo», desbordando los límites legales, morales e institucionales gracias a su renuncia a las pretensiones de verdad. A través del estudio de obras de borde como Clamor (Glas, 1974), donde se entrelazan mediante un montaje en columnas los textos de Hegel y Genet, se demuestra cómo la escritura deconstructiva desafía la noción de firma, autoría y propiedad intelectual mediante el injerto y la «fidelidad infiel» de la herencia. Finalmente, la investigación articula este marco categorial con el campo literario argentino a través de la lectura crítica de Jorge Panesi sobre el controvertido caso de la novela Bolivia construcciones de Sergio Di Nucci. Se concluye que el «plagio» constituye una categoría ajena a la ontología del texto literario, el cual se sostiene en el «robo bien hecho» y en la transformación de la lengua, activando una tensión irresoluble entre la autonomía del artefacto estético y las sanciones del dispositivo institucional.