De la forma a la información propone una relectura v una revisión de la tradición teórica ruso-soviética, que tras ser discutida aparece rediseñada. En ese sentido, el libro de Amícola aceptaría menos como reticencia que como descripción elogiosa la calificación de historicista, para ver lo cual basta identificar sus propósitos explícitos, esto es, lo que se persigue mediante el relato de “la totalidad del pensamiento no oficializado en la Unión Soviética en su continuidad histórica en relación dialéctica con el pensamiento oficial”.