Como han afirmado distintos autores entre los que podemos mencionar a Foucault, Turner, Elias o Vigarello, el cuerpo históricamente ha sido -y de hecho, continúa siendo- objeto y blanco de poder. Distintos dispositivos (1), distintas prácticas, diversos saberes lo han ido regulando y/o controlando en cierta dirección, de una cierta manera y con una cierta disponibilidad.
Sin embargo, lo curioso de todo ello es que la configuración de dicho proceso ha pasado, las más de las veces, desapercibida aunque lenta pero muy eficazmente, ha llegado a naturalizarse -y por ende a normalizarse- y a aceptarse sin más.
De esta manera, el (auto)gobierno de lo corporal se ha cristalizado en un cierto universo kinético de lo (in)deseable y de lo (im)posible, excluyendo otras formas de (auto)gobierno de lo corporal.
Dicho en otros términos, nuestro universo de movimientos, gestos y actitudes es resultado de un largo y (des)conocido proceso en donde ciertas pautas y mandatos sociales van penetrando en el cuerpo, van recorriéndolo en toda su capilaridad y van ejerciendo una permanente vigilia sobre el mismo. No sólo "lo que hacen los agentes (varones y mujeres) tiene más sentido del que saben, porque nunca saben por completo lo que hacen"(2) sino que, al mismo tiempo, (des)conocen que lo que saben y hacen, es una posibilidad entre otras.
Este proceso, que no es monolítico y que ofrece ciertas resistencias, se ha ido configurando en diferentes espacios institucionales, entre ellos la escuela.
La institución escolar ha sido uno de los espacios institucionales -aunque no el único- que ha contribuido en el proceso de construcción de cierto orden corporal. Sin embargo, el orden corporal escolar no es cualquier (des)orden. Lleva implícito ciertas reglas, ciertas prácticas y ciertos saberes.
El siguiente artículo indaga en dicho orden y sus efectos en la configuración y reconfiguración de los cuerpos masculinos y femeninos centrándose -aunque no exclusivamente- en la disciplina escolar conocida como Educación Física, desde 1884 hasta principios del siglo XX, tomando como fuentes de análisis los Programas Escolares Primarios de Argentina de dicho período.