Desde su fundación, las colecciones del Museo se han enriquecido con la llegada de piezas y ejemplares de todo tipo, enviadas desde lejanos sitios del país y, a veces, del mundo. Durante más de un siglo, el material llegó embalado en una amplia y curiosa variedad de empaques, en su mayoría destinados originalmente a cumplir otra función. Una revisión de algunos de los contendores utilizados para el material destinado a la División Arqueología permitió descubrir que también ellos tienen su historia.