En el presente artículo, se realizará una sucinta mirada técnico-económica de las tecnologías de litio (Li) en Argentina y la importancia de su desarrollo para la economía del país. Tomando como referencia que el precio de la tonelada de carbonato de litio grado batería en 2013 era de U$S 4.000 y actualmente es de U$S 10.000 en los mercados extranjeros y considerando que para 2022 se prevé que la producción de carbonato de litio en Argentina será de 145.000 Tn. El incremento de los ingresos resultaría insignificante comparado con el valor agregado que podría aportar el desarrollo local de nuevas tecnologías que utilicen este mineral.
Por ejemplo, el precio de una batería de ion litio para un coche eléctrico ronda en este momento en los U$S 20.000 mientras que el precio del litio metálico, obtenido en el país a nivel planta piloto, es de 120.000 U$S/Tn.
Un gran incentivo para el desarrollo de las tecnologías de litio son las energías renovables (energía eólica y solar fotovoltaica) ya que los acumuladores de litio son uno de los dispositivos con mayor capacidad para almacenar esa energía. Aunque las energías renovables se usan desde hace décadas, han alcanzado su madurez plena y, además, han experimentado una caída de costo muy grande. Entre 2009 y 2019, el costo de generar electricidad con energía solar fotovoltaica cayó un 82% mientras que, en el caso de la energía eólica, el descenso fue del 39%. Esta tendencia se mantiene por lo que sería válido asumir que se convertirán en las fuentes de generación eléctrica más baratas para dos tercios de la población mundial, y en poco tiempo, lo serán prácticamente para todo el mundo. Actualmente, el costo de 1Kwh de baterías de Li en el puerto de Buenos Aires es del orden de U$S 150 y sigue disminuyendo.