En la segunda mitad del siglo XVIII, a partir de las Reformas Borbónicas, se producen en Buenos Aires importantes cambios en la relación comercial entre España y el Puerto, por lo que la ciudad comienza a consolidar un activo y ahora, legal comercio, que no sólo se advierte en el volumen de las importaciones y exportaciones de ultramar sino también la ampliación de transacciones en el ámbito de la ciudad misma.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)