La gestión es el arte y la ciencia de utilizar los recursos de manera eficiente y efectiva para lograr metas. Lo más difícil es saber elegir a la persona adecuada que lo pueda llevar adelante.
El criterio más importante para ser gerente de un bioterio (o de cualquier otra instalación) es que se espera que la persona establezca objetivos que puedan afectar significativamente las operaciones de las instalaciones para animales y que tenga la autoridad para usar todas o algunos de los recursos de su organización (como dinero o el personal) para alcanzar los objetivos.
Si alguien reúne esas condiciones, entonces tiene la competencia para desempañarse como gerente.
No hay que focalizar en los títulos. Puede llamarse director de la instalación, gerente de operaciones, supervisor del cuidado de animales, asistente administrativo o cualquier designación de este tipo.
La pregunta no es cuál es su título; sino preguntarse si tiene la autoridad para usar recursos que permitan para alcanzar objetivos que puedan afectar significativamente a la organización.
Si se tiene autoridad para contratar a un nuevo personal, se ha controlado al menos un recurso (personal) y eso puede tener un impacto significativo en las operaciones organizacionales.
Si la autoridad incluye tomar decisiones de compra para la instalación de animales, entonces se tiene control sobre otro recurso (dinero). En cualquier caso, se ha cumplido el criterio básico para ser categorizado como gerente.
Desafortunadamente, no todas las personas con el título de gerente son realmente gerentes.
Se considera como tal aquel cuya responsabilidad principal es asegurarse de que el animal este en forma adecuada, tenga bienestar y que los técnicos que los cuidan estén haciendo el trabajo asignado de manera eficiente y efectiva. Si esa persona requiere de la aprobación de una autoridad superior dentro del bioterio para reasignar a un empleado a un área diferente, proponer un aumento de sueldo, enviar una carta de amonestación, aprobar o establecer el tiempo de descanso, iniciar un pedido de compra o cancelarlo, entonces tenemos que preguntarnos sobre la capacidad que tiene el gerente, para resolver problemas, usar recursos y tomar decisiones importantes que pueden afectar las actividades del bioterio. Esa persona puede ser un supervisor muy talentoso, pero no reúne las competencias necesarias para desempeñarse como gerente.
Hay muy pocas personas que tienen la capacidad espontanea para ser gerentes. De hecho, se ha dicho que solo uno de cada diez tiene esta condición innata.
La buena noticia es que la gestión se puede aprender. La mala noticia es que es necesario ser diligente para aprender esta función. En verdad, ser gerente requiere de una fuerte dedicación horaria, de manera que, si no se dispone de tiempo suficiente, no deberá esforzarse por convertirse en uno ya que tiene que disfrutar de su trabajo para poder tener éxito (Silverman J., 2017).