La conformación de la nueva izquierda a mediados de los '60, es un proceso cuyos antecedentes deben rastrearse desde la caída del primer peronismo. Si bien la nueva izquierda no alcanzó a constituirse en un actor político unificado, su presencia en el campo político generó una intensa sensación de amenaza al orden social que estuvo en la base de fas diversas iniciativas y fórmulas políticas ensayadas entre 1969 y 1976 desde el Estado y los sectores dominantes, las Fuerzas Armadas y los partidos políticos tradicionales. Orientados por esta hipótesis de carácter general, se proponen los siguientes objetivos:
- Detectar los puntos de ruptura a partir de los cuales la sociedad argentina pareció entrar en un proceso de contestación generalizada, así como la influencia ejercida por ideas y experiencias modernizantes y revolucionarias en el contexto internacional. - Identificar el complejo de prácticas, ideas y expectativas que, actuando como "zonas de intersección", permitieron que una amplia variedad de grupos y tendencias construyeran su identidad como integrantes del "campo revolucionario". - Iluminar las metas perseguidas por esos actores, sin considerar a priori que una práctica política radicalizada implica necesariamente fines revolucionarios. - Avanzar hacia interrogantes más complejos sobre las razones por las cuales esa energía social renovadora no logró plasmar un actor político unificado que liderara de manera autónoma al conjunto de los sectores activados.