El diagnóstico de la angina diftérica deberá hacerse en lo posible bacteriológicamente, es decir, basándose en los datos suministrados por el laboratorio. Es por todos bien conocido el hecho de que los caracteres clínicos de la lesión son insuficientes para establecer un diagnóstico de certeza; anginas pseudomembranosas clínicamente diftéricas (membranas adherentes, amarillentas, con olor característico, con adenopatía satélite, etc) han demostrado con frecuencia no ser diftéricas (examen bacteriológico directo y cultivos repetidos). Por el contrario simples anginas eritematosas son con frecuencia debidas al Corynebacterium Diphteriae. Teniendo en cuenta que el tratamiento a instituir depende fundamentalmente de su etiología, se comprende fácilmente que el problema del diagnóstico correcto de las anginas tiene una importancia capital en la práctica* Pero sucede que el diagnóstico bacteriológico tampoco es fácil y presenta un sinnúmero de inconvenientes.