Desde mediados de 2014 hasta la fecha el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán por los territorios de Nagorno Karabaj y sus distritos adyacentes se ha intensificado. La encendida retórica nacionalista (armenia y azerí) y los repetidos incumplimientos a la tregua acordada que ya han provocado una gran cantidad de bajas en ambos bandos reflejan que este conflicto no está tan “congelado” como se cree.
Para entender la complejidad de este conflicto es necesario contemplar el papel que juega en el mismo un actor como Rusia. La región del Cáucaso y Asia Central es en sí considerada por Rusia como una natural zona en la cual puede ejercer su influencia, ya sea en términos económicos como políticos (e incluso militares); lo que hace que Rusia esté interesada en cómo se desarrolle el conflicto sobre Nagorno Karabaj…pero no justamente colaborando para que se solucione.