En el presente trabajo abordaremos dos producciones artísticas que se articulan como contrarelatos de la construcción mítica de Brasilia. Así, tomaremos como objeto de análisis a la película "Branco sai, preto fica" (2014) de Adirley Queirós y a la instalación de "Cildo Meireles Através" (1983-1989). Se considera que ambas aportan una perspectiva con mayores claroscuros respecto de la experiencia de habitar Brasilia, dando lugar a una serie de discursos relacionados con las existentes situaciones de exclusión social y disputa por el espacio.