La rebelión fiscal de origen rural demuestra los límites al crecimiento de un
régimen de acumulación que no supera su inserción internacional basada en
exportaciones de commodities agrícolas. En la presente nota se analizan los
rasgos centrales del actual modo de regulación y se trata de desanudar la
aparentemente paradójica situación de buen desempeño económico con alto
grado de conflictividad político institucional en el sector agrícola