Antes de comenzar con el desarrollo quisiera hacer una advertencia a tener en cuenta. A destacar, muchos de los estudios de mujeres sobre el arte suelen acotarse a obra de artistas mujeres cis, es decir, mujeres cuyo género autopercibido coincide con su designación sexopolítica.
En este escenario, las investigaciones sobre la obra de artistas trans, ponen en disputa una diatriba institucionalizada escasa.
Dentro de algunos de los aportes que buscan generar otras entradas, la investigación de “Construcción de identidades trans en las propuestas teatrales del Centro Cultural Rector Ricardo Rojas: Desde Batato Barea a El Teje,” (Bevacqua, 2016), indica como se ha logrado, dentro de la agenda de las organizaciones, focalizar en la implementación la Ley de Identidad de Género 26.743 presentada en el Congreso de la Nación y sancionada el 9 de mayo de 2012. Asimismo, los aportes sobre mujeres trans dentro del libro de la filósofa chilena Alejandra Castillo Ars Disyecta.
Figuras para una corpo-política (2014), abordan diferentes prácticas feministas. Esto es, entender el cuerpo político como material de disputa, generar un programa artístico sobre los flujos y establecer los trayectos plurales del cuerpo: extraño, incómodo e irónico: “Tres palabras parecen constituir este ars disyecta: extrañeza, incomodidad e ironía. Tres palabras que no hablan de definiciones o de certezas, sino de desplazamientos, distancias e intervenciones.” (Castillo, 2020, p. 14).
Dicho esto, la intención de este escrito para nada es utilizar las obras como meros ejemplos que ilustran las categorías que traeré a reflexión. En todo caso será indispensable comprender la contingencia y los contextos geopolíticos en que estas obras se inscriben.
Este posicionamiento de interpelación posibilita rumiar las superficies para dar nuevos nombres a las fracturas, para señalar que lo sensible aún está presente en lo político. Se buscará establecer y retener algunas lecturas modestas e interpelaciones poético-críticas sobre ciertas propuestas que nos invitan a pensar un poco más allá de los límites que las obras de las artistas ofrecen.