En español
Este artículo analiza el uso de tecnologías en los procesos de orientación durante 2020, un año marcado por una pandemia que impulsó una reinvención educativa basada en herramientas digitales. Con enfoque cualitativo y diseño fenomenológico, se realizaron entrevistas a 11 profesionales en orientación. La información se organizó y codificó para identificar acciones, métodos y beneficios relacionados con la incorporación tecnológica. Las intervenciones se centraron en orientación vocacional, distribución de información y creación de comunidades en línea, utilizando herramientas como WhatsApp, Teams, videos, imágenes y actividades masivas virtuales. Entre las fortalezas se destacan el aprendizaje autodidacta, la superación de desafíos y la reducción de costos. No obstante, surgieron limitaciones, como el desconocimiento tecnológico, la falta de contacto humano y la brecha digital. El propósito principal fue promover bienestar, comunicación y conexión con la población estudiantil. Si bien se reconoce el potencial de la tecnología en la orientación, se enfatiza la necesidad de evaluar la efectividad de estas estrategias. Persisten desafíos significativos, como superar la brecha digital y garantizar un equilibrio entre el uso tecnológico y el contacto humano, elementos clave para una implementación más eficaz en el futuro.
En inglés
This article examines the use of technologies in guidance processes during 2020, a year marked by a pandemic that drove an educational reinvention based on digital tools. With a qualitative approach and a phenomenological design, interviews were conducted with 11 guidance professionals. The information was organized and coded to identify actions, methods, and benefits related to technological incorporation. Interventions focused on vocational guidance, information dissemination and the creation of online communities, using tools such as WhatsApp, Teams, videos, images, and large-scale virtual activities. Strengths included self-directed learning, overcoming challenges, and cost reduction. However, limitations also emerged, such as technological unfamiliarity, lack of human contact, and the digital divide. The main purpose was to promote well-being, communication, and connection with the student population. While the potential of technology in guidance is recognized, the need to evaluate the effectiveness of these strategies is emphasized. Significant challenges persist, such as overcoming the digital divide and ensuring a balance between technological use and human contact, key elements for more effective implementation in the future.