Desde los inicios del libro existen actividades ligadas al trabajo editorial: se selecciona, reescribe, lee, interpreta y se vuelve a escribir, se construye el producto, se publica, difunde y distribuye, se administran aquellos recursos que se han obtenido y se piensa en un nuevo proyecto. Un proceso similar tiene lugar en el cine: se edita, se elige dónde poner la cámara, qué se muestra y qué no, cómo se muestra y de qué modo se monta un film, se piensa en qué festivales presentar determinada película y con qué distribuidora, se elige el momento del estreno –que puede ser en temporada de premios o fuera de ella–, se gestan grandes campañas de marketing, y se analizan los resultados de taquilla y streaming para luego aventurarse en una nueva propuesta cinematográfica. En ambos campos tiene lugar un trabajo de edición respecto al producto que se busca construir; y si bien podemos pensarlas como industrias disímiles, las coincidencias entre ellas son numerosas. Acerca de estos solapamientos, de estos puntos en común entre la industria editorial y la cinematográfica se hablará en el presente Trabajo Integrador Final (TIF). Conviene ahora ser algo más específicos y abordar los proyectos editoriales que se estudiarán. Nos referimos al periódico quincenal Cine (1942-1943) y al portal digital OtrosCines (2007-actualidad).