Son numerosas las causas que pueden desencadenar una patología en el aparato locomotor a lo largo de la vida. Algunas previsibles y otras, hasta el momento, imposibles de prevenir.
Es objetivo de la medicina frente a causas conocidas, la prevención para evitar la enfermedad.
Las etiologías traumáticas e infecciosas en algunas situaciones están en este grupo. Frente a lo imprevisible, es mandatorio el diagnóstico temprano, como en la mayoría de los tumores.
En algunas etiologías, como la degenerativa, donde hay una mixtura entre la biología y el uso, si bien no pueden evitarse las patologías, podría minimizarse, a veces, su gravedad.
Se pueden distinguir diferentes causas de afecciones del aparato locomotor, que permiten agrupar las patologías en categorías.
La existencia de varias clasificaciones revela la dificultad en acuerdos de las distintas especialidades y especialistas (Niembro, 2006). Muchos libros incluso reflejan una pormenorizada y completa descripción de las patologías y su forma de estudio sin anexar un intento de clasificación.
En este texto, el criterio de los capítulos siguientes será el de tener una primera división etiológica clara en patologías traumáticas y no traumáticas, que seguiremos en coherencia con el nombre de la especialidad (traumatología y ortopedia).
La clasificación de las afecciones ortopédicas entraña grandes dificultades, y el intento que seguiremos para tener una mirada integral de las mismas, podría ser dinámico y cambiar con el tiempo.
Como ya fue descrito en el cap.1, ortopedia deriva del griego orthos que es libre de deformidades y paidos que significa niño. El término fue extendiéndose para el diagnóstico y tratamiento de afecciones no traumáticas. A partir de la primera guerra mundial, con el desarrollo del tratamiento de los traumatismos, se amplió el campo de acción a entidades de origen traumático.
En nuestro país la especialidad ortopedia y traumatología se ocupa del diagnóstico y tratamiento conservador y quirúrgico de las afecciones del aparato locomotor, con la excepción de las afecciones reumáticas que se consideran de incumbencia de especialistas en reumatología.
Algunos de los diagnósticos y tratamientos de afecciones del aparato locomotor pueden ser realizados por profesionales de diferentes áreas, pediatras, medicina general, medicina interna, como el caso de la lumbalgia inespecífica o cuadros degenerativos de tratamiento conservador.
Los tratamientos quirúrgicos son por lo general de incumbencia del especialista en ortopedia y traumatología, con la excepción de algunas de las patologías de la columna vertebral que pueden ser resueltas tanto por ortopedistas como por neurocirujanos. Cada vez más el accionar en salud requiere de la participación de diferentes especialidades médicas y de otros profesionales. Sería deseable que esta tendencia se consolidara e incrementara en el futuro.
En este capítulo expondremos una clasificación de afecciones del aparato locomotor como ayuda a la visión integral de las condiciones patológicas, aun con el riesgo de imprecisiones y la posibilidad de cambio en avances futuros del conocimiento.