La demanda actual de grandes capacidades de cómputo ha comportado un importante progreso de los sistemas paralelos. Asimismo, diferentes estudios constatan la baja utilización de los recursos de cómputo disponibles en una red de ordenadores. Considerando ambas situaciones, la comunidad científica ha trabajado en el desarrollo de entornos que permitan el uso de estas redes de ordenadores, también denominadas clusters, con una doble funcionalidad: ejecutar aplicaciones paralelas aprovechando los recursos ociosos presentes a lo largo del cluster, sin perturbar el rendimiento de las aplicaciones ejecutadas por los usuarios locales.
Este trabajo presenta un entorno, denominado CISNE, enmarcado en esta línea de trabajo. CISNE incide tanto en la planificación espacial como temporal de las aplicaciones distribuidas, garantizando, al mismo tiempo, que el usuario local presente en cada uno de los nodos que constituyen el cluster, no perciba una ralentización en el rendimiento de sus aplicaciones. Los resultados obtenidos, medidos con herramientas que han sido desarrolladas a tal efecto, muestran la viabilidad de nuestras propuestas.