El problema fundamental de la comunicación es reproducir en un punto, de forma exacta o aproximada, un mensaje seleccionado en otro punto. El ruido es un valor aleatorio que se suma a la información útil transformando la señal que llega al receptor, también en aleatoria. Sabiendo que la información enviada pertenece a un conjunto finito de mensajes, el receptor debe detectar el mensaje recibido (no estimarlo), para lo cual, en caso de no poder traducirlo exactamente debido a la adición del ruido, deberá tomar la decisión por uno de los posibles mensajes válidos. Esto se logra al costo de cierta redundancia en la codificación y aumento de la complejidad. De alguna manera de lo mencionado surge que una buena técnica de decodificación permite obtener la decisión correcta.
El objetivo del siguiente trabajo es analizar las diferentes estrategias utilizadas en el diseño de codificadores/decodificadores, para luego realizar una comparación de las distintas técnicas de decodificación mencionadas.