Como una nueva alternativa educativa se han comenzado a desarrollar entornos de aprendizaje en los cuales los estudiantes puedan trabajar libremente con diversos recursos similares a los disponibles en las experiencias reales. Este artículo propone una serie de consideraciones beneficiosas al momento de realizar el diseño de estos entornos.
El entorno debiera incentivar el trabajo colaborativo en la resolución de problemas, a fin de propiciar un nivel de aprendizaje que abarque el razonamiento no sólo sobre el problema sino también sobre las estrategias empleadas para resolverlo. La comunicación entre los integrantes de un grupo debe estar garantizada. Una herramienta de software que permita conseguir buena comunicación basada en texto son los MOO’s. Estos entornos virtuales brindan recursos para crear ambientes en los cuales los estudiantes pueden sumergirse y experimentar. Entre los usuarios y las experiencias de aprendizaje se ubica un elemento muy importante: la interfaz. Su función principal es permitir que los usuarios obtengan el máximo beneficio del entorno de aprendizaje.
Para esto es necesario considerar cierto grado de inteligencia en la interfaz, aquí se describen algunas experiencias en el empleo de agentes computacionales. Estas experiencias sirven como modelo para definir el papel que han de juga los agentes en la interacción con los usuarios.
La sección 2 presenta las razones que motivan la creación de entornos de aprendizaje. En la sección 3 se hace una reflexión acerca del papel que juega el sistema de computación en esta particular clase de CSCL. Las tres secciones siguientes están destinadas a los recursos de software que se combinan para desarrollar entornos de aprendizaje: los MOO’s [1], los agentes computaciones y las interfaces de usuario. Finalmente se presenta, junto con las conclusiones, una comparación entre la experiencia de desarrollar circuitos digitales en un laboratorio real y en un entorno de aprendizaje.