La filosofía educativa basada en el constructivismo establece que los niños aprenden mejor cuando construyen cosas, considerando que la manera más motivadora de aprender acerca de un fenómeno o proceso es participando activamente en su creación. La computadora brinda en este sentido facilidades únicas por su dinamismo, interactividad y flexibilidad.
La simulación en particular es una herramienta muy poderosa y puede llegar a transformar el modo en que los niños piensan y aprenden. Una simulación simbólica es un micromundo de objetos individuales interactuando, controlado por una computadora. Una simulación permite expresar ideas dinámicas en un medio interactivo.
En la actualidad existe una gran variedad de programas de simulación para niños, en general muy atractivos y motivadores. Estos simuladores permiten que los niños construyan mundos únicos, con la sensación de que controlan su creación. Sin embargo la mayoría de los programas de simulación actuales son de propósito específico. La programación es en este sentido una alternativa más flexible.
La programación convencional requiere el aprendizaje de un lenguaje. Un lenguaje de programación exige el uso de una sintaxis muy rigurosa e inflexible que permanentemente distrae al niño de su tarea principal. El ambiente de trabajo debería favorecer el proceso creativo y no entorpecerlo. Debería utilizarse entonces alguna alternativa mucho más simple y natural, pero al mismo tiempo rica y expresiva. Las interfaces gráficas han resultado muy atractivas ya que son fáciles de usar y muy intuitivas.
El lenguaje de programación no es la única razón que dificulta esta actividad. Escribir un programa requiere llevar a cabo un proceso de abstracción cuya complejidad depende del problema. Es preciso modificar entonces el modo de pensar acerca de los programas usando una metáfora que tome elementos del mundo real para construir simulaciones simbólicas.
La programación basada en agentes permite construir mundos de objetos autónomos interactivos. Los sistemas de agentes toman elementos de los agentes vivos del mundo real para construir mundos virtuales.
En este artículo se analiza el rol de la simulación simbólica en la teoría constructivista, se describen algunos programas de simulación de propósito específico que favorecen el aprendizaje exploratorio no estructurado y se propone a la programación basada en agentes como metáfora de programación para la construcción de simulaciones simbólicas.