En estos días EE.UU. y la Unión Europea (UE) han dado un paso que podría colocar una disputa comercial conocida como la «guerra de los anabólicos», en los prolegómenos de una solución, que podría afectar nuestras exportaciones de carnes vacunas. A raíz de un debate público ocurrido en Europa en relación con los potenciales daños a la salud pública del uso de anabólicos en la producción de carnes vacunas, la Comisión Europea dispuso en 1991, la prohibición del uso de estos productos en la producción bovina, así como la importación de carnes así tratadas, fundadas en «los deseos de los consumidores». Poco