La Ley Nacional de Salud Mental rompe con el funcionamiento del orden manicomial en la Argentina y promueve el respeto de los Derechos Humanos. Desde su sanción en 2010 a la actualidad ha sido objeto de apoyos y cuestionamientos.
Fue recientemente reglamentada.
Actualmente, los trabajadores del campo de la salud mental enfrentan el doble desafío de exigir su cumplimiento y el de crear dispositivos que favorezcan su implementación.