Al examinar la evolución del capital social de la Argentina desde el retorno de la democracia, se observa que sus dos componentes principales, la participación en organizaciones voluntarias y la confianza en los demás, han seguido trayectorias divergentes. Mientras la participación en asociaciones aumenta, la confianza disminuye. En el período estudiado, la inserción en organizaciones voluntarias no aparece relacionada causalmente con la confianza. En cambio, los modelos de regresión sugieren que la pérdida de confianza en las instituciones políticas ha tenido el efecto de reducir la confianza entre las personas, al afectar negativamente la confiabilidad percibida del entorno social. La fe religiosa y los valores democráticos son determinantes de la confianza en los demás; el nivel educativo, el interés por la política y, nuevamente, la religión, lo son de la participación cívica.