Lo ocurrido durante la última dictadura militar necesita –por imperativos éticos, políticos, legales, etc.– ser nombrado, pero la única forma en que esto puede hacerse es una que implica un olvido y una pérdida, porque el lenguaje no puede agotar la complejidad de lo existente, el pasado no puede aprehenderse en sus propios términos, el trauma personal no puede comunicarse completamente. Teniendo esto en cuenta, analizaremos dos textos que, concientes de sus limitaciones, asumieron la tarea de abordar ese pasado tan demandante como inasible: la tesis Poder y desaparición, de Pilar Calveiro, y la novela El secreto y las voces, de Carlos Gamerro. En este sentido, consideraremos cómo cada uno de ellos, con sus énfasis particulares, se mueve entre la urgencia y las dificultades –epistemológicas, éticas, políticas–, entre la implicación y el distanciamiento, tomando a su cargo la tarea de narrar ese pasado traumático sin caer en las tentaciones de la identificación y de la creencia en la posibilidad de lograr su relato absoluto.