El Toyota 4Runner se detuvo en un camino vecinal y bajó una ventanilla teñida. Los paseantes se quedaron boquiabiertos, luego se echaron a correr gritando "¡presidente!" cuando se dieron cuenta que Hugo Chávez iba conduciendo. "Te amo", gritó una mujer madura con lágrimas en los ojos, mientras lanzaba un puñado de flores al auto.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)