La cosmovisión orientalista considera a la cultura islámica como un bloque homogéneo e inconmovible. El uso del velo por parte de las mujeres es interpretado como un acto de imposición por parte del elemento masculino sobre un elemento femenino pasivo y sumiso.
Contrariamente a esta posición, considero que la cultura y el caudal de símbolos que la constituye es un universo dinámico, variable, histórico. Los cambios en el sentido asignado a los símbolos de una cultura pueden comprenderse analizando las luchas por el poder, ya que el universo simbólico refleja las posiciones que los diferentes grupos (dominantes y dominados) ocupan en la estructura social.
Tomaré dos momentos en la historia de Argelia. En primer lugar, la guerra de independencia contra la dominación francesa. En segundo lugar, el proceso de crisis de legitimidad sufrido por el sistema imperante desde la independencia y que conlleva la aparición de los movimientos islámicos como actores en la lucha por el poder. Ambos momentos tienen en común, por un lado, la exacerbación de la lucha por el poder, por el otro, un proceso de resignificación del universo simbólico en el cual el uso del velo adquiere un sentido que expresa el estado de la lucha política.