Desde su creación los sistemas de software han sido utilizados, probados e incluso modificados. A lo largo de este período el software y los seres humanos han interactuado entre sí en forma cotidiana, no pudiéndose concebir la vida actual del hombre sin la presencia de los sistemas informáticos (comunicaciones, medicina, transporte, etc.). A tal punto que paulatinamente los procesos de negocio consumen cada vez más información procesada por los sistemas de software, incluso hasta a ser controlados y guiados por software. Por ende, las especificaciones y el diseño de estos sistemas requieren de supuestos acerca de la aplicación dada, del dominio de la aplicación y de su ámbito operativo, hecho que a su vez se refleja en el software.